El mejor residuo es el que no se genera, pero una vez generado, la mejor opción es conseguir que no acabe enterrado en vertedero, ni tirado en ningún otro lugar, como pueden ser las calles, los ríos, las montañas, etc. Ya sea reutilizándolo, reciclando o valorizándolo.

Siempre he estado interesada e involucrada en temas de medio ambiente desde que tengo recuerdo.

Ya de adulta formé una asociación, porque a veces por mucha voluntad que tengas, si no eres una forma legal no te dejan hacer nada.

Aparte de mis estudios, la curiosidad, el interés y los caminos por donde te lleva la vida, hicieron que estudiara gestión de residuos, y viera todas las oportunidades que tenía ese campo.

Recuerdo esa época de una manera especial. Recuerdo que se me abrió un mundo por delante lleno de posibilidades, y creo que fue ahí donde empecé mi “obsesión” por los residuos.

“Lo fácil es para todo el mundo, y lo difícil solo para quien se atreve”. Personalmente, siempre he entendido la necesidad del reciclaje y de concienciar sobre este tema,pero los residuos difíciles de reciclar son mi pequeña obsesión, porque en verdad suponen un gran volumen y peso dentro de esta cadena.

Empezamos dando charlas sobre macetohuerto en “La Calle Indiscreta” de Zaragoza, y ahora como asociación seguimos con esos talleres y con charlas sobre reciclaje en asociaciones, institutos, pueblos… por toda la comunidad.

Nunca olvido a la gente que me ha apoyado en este camino.

Gente como Elena Parra que me dio la primera oportunidad de dar un taller de macetohuerto en “La calle Indiscreta de Zgz”, Miriam H. de “Kuraplanet”, una amiga de hace muchos años, que está lo suficientemente loca como yo para estar metida en mil berenjenales de medio ambiente, y por supuesto como no, mi querido y apreciado Roberto García de “Reciclados y Demoliciones San Juan”, un gran amigo, del que todos los días aprendo algo nuevo y que siempre creyó en mi y al que quiero como un padre.

Por toda esa gente que me apoyó y creyó en mi, y por toda la gente que me queda por conocer, hay seguir dándolo todo y luchando por lo que realmente importa.

Hace años que seguimos las campañas de la empresa Terracycle ya que sus campañas se especializan en los residuos difíciles de reciclar.

Y aunque en España sus campañas son muy limitadas, cuando vimos que había comenzado una campaña con un fabricante de cepillos de bambú (Brushoo) para la recogida de cepillos para su correcto reciclaje no dudamos en que teníamos q participar.

Lo más difícil es concienciar a la gente y conseguir que colaboren,por eso intentamos ponerlo fácil en esta campaña y extender la recogida por toda la ciudad en tiendas,farmacias,Herboristerías, colegios, y todas los establecimientos que nos quieran colaborar. Para que la distancia a un “contenedor” para cepillos no sea una excusa para hacer lo correcto.

También a título personal me los dan en mano a mi,amigos o compañeros de trabajo.

Todo pequeño gesto cuenta, porque no hay que olvidar que todo bosque empezó con un árbol.

Hace poco nos entrevistó Antena Aragón para saber cómo funcionaba la campaña. No me sentía cómoda del todo hablando, me gustan más las charlas o los talleres abiertos, donde empiezo a hablar y como me emociono me tienen que echar el freno, pero bueno, contenta por dar visibilidad a la campaña.

Cuando hablas de reciclaje y explicas la importancia de que todos lo hagamos, las personas no son conscientes de que está en su mano poner 1 granito a favor del planeta,y q muchos granitos suponen 1 montaña de efectos positivos sobre el planeta.

La respuesta más fácil que oímos es :porque no lo haga yo(qué no recicle mi cepillo de dientes/que tire el cepillo a la basura, que no recicle una lata), no se va a acabar el mundo. Y yo siempre respondo: que si todos pensáramos así somos 7500 millones de personas en el mundo, 7500 millones de cepillos de dientes en este caso que acabarían en la basura. Ya no es solo un cepillo, sería una montaña de cepillos.

¿QUE DIRÍAS A LA GENTE?

Que deje de engañarse y de culpar a los demás, que parece que es el deporte nacional; que deje de compararse con otros países, etc.

Por internet se leen muchas cosas de otros países pero si te informas de verdad la historia no es tan bonita.

Les parece raro que sin lucro alguien pueda volcarse en una causa.

La gente no valora el medio ambiente, no quiere ver la importancia que tienen los pequeños gestos.

Un día leí a un compañero de redes un gran consejo: Cuando se ve un residuo tirado en la calle,en vez de pensar en quien lo tiro, hay que pensar en cómo me lo llevo.

Vale ya de tirar la pelota de un tejado a otro.

Yo soy de esas personas que lleva siempre una bolsa en su bolso para recoger las botellas/latas/bolsas que ve por la calle y tirarlas al contenedor amarillo.

En esta vida siempre hay que elegir si ser parte del problema o parte de la solución.

Es hora de dejar a un lado las excusas, ¿de que parte estás?

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